paseos por meliquina

SILENCIO EN MEDIO DEL LAGO

REMANDO EN EL LAGO MELIQUINA
Aventurándonos en una nueva actividad, elegimos un día calmo para remar y conocer el lago Meliquina.  Nos detuvimos en el centro del lago y nos maravillamos de la inmensidad de la naturaleza.

LA CALMA DEL LAGO
El lago Meliquina nos permitió realizar una nueva actividad, aprovechamos una canoa con que contaba nuestra cabaña y decidimos salir a remar.  Nos recomendaron salir de mañana dado que después del mediodía los vientos son más fuertes, el lago pierde su calma y comienza el oleaje.
Nos pusimos los salvavidas y llevamos la canoa al agua.  Ambos no teníamos experiencia y cometimos algunas torpezas que provocaron muchas risas, demorando la salida.

LA INMENSIDAD DE LA NATURALEZA 

A pesar de nuestros pobres conocimientos náuticos, ya estábamos más confiados. El día diáfano y sin viento, nos invitaba a remar hacia el centro del lago, así lo hicimos.  Nos alejábamos cada vez mas de la orilla mientras dejábamos de ver el fondo, transformándose sus aguas en un azul realmente intenso.
El ¨momento¨ fue, cuando levantamos nuestros remos para registrar el lugar donde estábamos: la inmensidad del lago, la serenidad de sus aguas,  el entorno de grandes montañas, eran un cuadro perfecto para registrar lo pequeño que somos en la inmensidad de la naturaleza.

Texto Irma Severa
Fotografías César A. Severa

About the author

Related Posts

Leave a Reply

Leave a Reply

Your email address will not be published.